Elegía a la uña

De algunos hechos que nos acontecen quedan siempre algunas reminiscencias, no de todos los hechos though. Una mancha en una camiseta, un número de teléfono en una servilleta, una conversación, una carcajada de las que efectivamente ejercitan los abdominales, un llanto en secreto, una cicatriz, el sueter de un amigo, una bolsa de café molido, un par de fotos, un regalo especial de alguien especial, una uña que del frío se puso negra y tres meses después se cayó por si sola, porque le dio por caerse y transmutar en algo sin vida, a algo sin vida y que no pertenece ya a ningún cuerpo.

Este es un tema un poco escabroso, pero un tanto simbólico, esto de la caída de mi uñita del pie. La pobre se puso negra después de haber subido el Aconcagua en enero (cabe recalcar que esta vez no coroné). El día de ataque de cumbre tenía los pies muy congelados (eso fue una redundancia), y el rato que se empezaron a calentar cuando al fin salió el sol, los dedos empezaron a doler. Después de unos días la pobre se veía enferma y oscurecida, parecía triste y malhumorada. Yo la vi un poco preocupada (y un poco orgullosa) y se me ocurrió mi lema montañero de “mejor la uña que el dedo”.

Es común que los montañistas pierdan sus dedos en alta montaña y espero yo mantener siempre todos los míos hasta el final de mi tiempo. Oh, que fatalista me puse. Odio pensar en mi propia muerte, aunque el tema se me pasa por la cabeza a diario y antes del medio día ya se me ocurrieron más de seis posibles formas en las que podría morir. Luego yo misma me tengo que decir “ya basta Nathalie, no pienses en esas cosas. Focus”. Será que como no tengo ahorita un punto en el cual enfocarme mi mente divaga a lugares extraños, donde la indecisión me rodea cual neblina y cuelgan telarañas de árboles invisibles. Si, todo muy a lo Cuentos de la cripta. ¿Era un programa de televisión que pasaban por Nickelodeon,no? Ya me confundí. En todo caso, escenarios de miedos infantiloides que han crecido conmigo.

A lo que iba, el simbolismo de la uña. Su caída fue ocasionada por un momento de mi vida en el que me esforcé mucho: por caminar, por subir, por soportar el frío, por concentarme. Y aunque por pronosticos de un mal tiempo que no llegó no se pudo coronar esa cumbre que se vía tan hermosa y tan cerca, la uñita igual se resintió. Quedó como un pequeño recordatorio de todo lo que aprendí y sentí y viví, que en definitiva es todo aquello por lo cual amo la montaña. Arriba aclaré que esta vez no había coronado, eso es porque algún rato voy a volver y voy a ponerle otra vez todo mi yo para ver si esa hipotética vez sí se llega a la cumbre.

Como hoy la pobre dejó del todo mi cuerpo y se fue casi sin avisar (porque yo pensé que ya no se iría) me sentí un poco desolada. La pequeña evidencia de mi esfuerzo ya no estaba ahí para acompañarme, y es que después de tres meses ya le había cogido cariño, a ese pequeño trofeo que tenía en mi pie y que mi mamá insistía que la pinte  para que no se vea tan fea. A mi la verdad no me molestaba para nada su apariencia fea, como de muerte.

Así que se cayó mientras me despintaba las uñas, me pegó un buen susto porque yo esperaba que fuera algo muy doloroso y desagradable y no lo fue en absoluto y como no quiero botarla así nomás, cual basurita, la metí una una bolsita lila de aretes, de esas traslúcidas que te dan en las joyerías, y la estoy mirando mientras escribo este post. Quería tomarle una foto y colgarla, pero creo que eso podría superar el límite gore de la gente buena que de repente pasa por este humilde blog.

La uñita se va a ir directo a mi cajita de los recuerdos. Tengo varias cajitas ya. No se cuan saludable será guardar los recuerdos, pero algun día que las vuelva a abrir, aparecerá por ahí la uñita elegantemente vestida en su fundita lila y yo pensaré, “¡Qué mierdas estaba pensando al guardar esto!” La cosa es que hoy sí tiene todo el sentido del mundo. ¡Adiós uñita de mi pie!

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Disculpen el dibujo, mi mano sigue enyesada (aunque sin yeso tampoco es que destaque por mis habilidades artísticas)

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8 thoughts on “Elegía a la uña

  1. Mel este es uno de mis posts favoritos!!! me reí, me imaginé muy bien la uñita guardada en su fundita, y pensé mucho en lo que te refieres al simbolismo… simplemente I LOVE IT!

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  2. Jajajajaja pobre una, que gran trofeo, pero que chevere que se haya caido. Me parece que eso es como la vida nos dice q por mal q esten las cosas, siempre mejoran y renacen, como las cosas chiquitas de nuetra alma, que solo quedan en recuerdos y ensenansas, y despues crecen nuevas experiencias y momentos mucho mejores. Es como la primavera, o como un amanecer; que cada vez es mas bonito que el anterior y las flores cada vez son mas hermosas (eso es, si los salvajes de los humanos- por no decir cosas peores- no lo arruinamos todo como normalmente sucede).
    Pero bueno, jaja capaz un poco tarde, pero no quiero irme en banda… Jajaja pero q chevere recuerdo, y que hermosa oportunidad para empezar limpia y renovada de unia… Jeje

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    • es como todo, una pequeña lección que queda pa que las próximas veces sean más lindas y mejores. Una pequeña lección en forma de uñita jajaja. Gracias por tus hermosos pensamientos!

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  3. si la vida es disfrutar el presente parte de ella es recordar esos momentos que han hecho válida la caminata y la busqueda interminable de la felicidad y el equilibrio keep singing blackbird hay gente oyendo …….

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